Osvaldo "Gitano" Rodríguez

Biografía | Discografía

BIOGRAFÍA:

Nacido en Valparaíso en 1943, Osvaldo Rodríguez Musso se crió en el Cerro Artillería, sector de Playa Ancha. Estudió en el tradicional colegio Mackay, y en el Liceo de Quilpué, para luego formarse en la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar y en la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Valparaíso. Gestor cultural, creador, junto a otros artistas, de la Peña de Valparaíso y autor de la famosa canción dedicada al puerto, en 1972 publica su primer disco "Tiempo de vivir" y al año siguiente su libro "Estado de emergencia". Tomando la poesía como punto de partida, el Gitano, bautizado así en su adolescencia por sus eternos vagabundeos, aborda la literatura, el ensayo, la plástica y la música construyendo un universo lírico en torno a un Valparaíso mítico.

Ex militante del Partido Comunista, exiliado desde 1973 y radicado por dos décadas en el extranjero, hace honor a su apodo transformándose en embajador cultural itinerante, que cosecha aplausos en conciertos, publicaciones y exposiciones y dicta cátedras en universidades europeas, sin jamás abandonar la búsqueda nostálgica del hogar, representado por su ciudad natal y plasmada, como metáfora, en su creación de la Casa Transparente, sumergida en el fondo de la bahía.

La casa transparente

Se trata de un proyecto poético materializado en una obra gráfica de alrededor de 300 cuadros realizados con una técnica mixta de dibujo sobre papel para el que utiliza punta seca, y luego pinta con pastel y tinta. Acompañados de textos breves, ilustran los distintos sueños del "habitante de la casa transparente" en los que se manifiesta, sin más ley que la de los sueños, el mundo interior de recuerdos, imágenes, mitos, temores, fantasías y homenajes, recreando las casas de Playa Ancha o la Venus de Boticelli como náufragos de la memoria. Parte de esta obra es reproducida en el libro Canto a Valparaíso, que incluye también poemas, canciones, ensayos y otros escritos a modo de antología, publicado por la Universidad de Valparaíso en 1996, año del fallecimiento de Rodríguez.

Desencuentro vital

Es en Francia donde publica su conocido disco Los pájaros sin mar, que incluye su popular canción sobre el puerto. Doctorado en Letras en la Universidad de Praga, en 1986, sigue también cursos de Literatura y Sociología en la Escuela de Altos Estudios de París. Entre los reconocimientos internacionales que ha recibido se cuentan el Premio Charles Cross en Francia y el Premio de Musicología Casa de las Américas de Cuba. Entre sus libros editados destacan sus obras acerca de la producción musical nacional Cantores que reflexionan (Madrid, 1984) y La nueva canción chilena: continuidad y reflejo (La Habana, 1988).

Buenos Aires, Río de Janeiro, Rostock, Berlín, París, Niza, Madrid, Barcelona, Praga, Lyon, Göttingen, Volterra, Würzburg y finalmente, Bardolino, en el norte de Italia, son las casas del poeta donde arrastra consigo la nostalgia de una ciudad, que al volver, no podrá reconocer como suya. El 2006 se cumplirá una década de su muerte, ocurrida a manos de un cáncer que lo extinguió a los 53 años, en un pueblo de la Toscana italiana, en donde residió en el último tiempo junto a su familia y a donde volvió tras un frustrado regreso a su Valparaíso natal a principios de los 90.

La imagen idealizada de la ciudad, a la que antes escribió "tú sabes que te he andado buscando por el mundo", choca dramáticamente con una realidad en la que el Gitano no encuentra su sitio. Las pobres perspectivas profesionales, la desadaptación y la desilusión lo deciden a renunciar al sueño de reencontrar sus raíces en Valparaíso y a retomar su vida en Europa, en donde la familia tenía una buena situación laboral y económica y era posible dedicarse al arte. Es el exilio condenatorio de un hombre que, paradojalmente, ocupa un lugar imprescindible y fundamental en el entramado cultural y el imaginario porteño.

Espejos de Valparaíso

"Todas las ciudades tienen algo de Valparaíso", escribe el Gitano en las Palabras Previas de Canto a Valparaíso, enumerando una serie de ejemplos en donde los fragmentos del puerto se despliegan por el territorio europeo. "En el costado oriental de la ciudad etrusca de Volterra, en medio de la Toscana, hay escaleras de piedra que, como en la playa Las Torpederas, no llevan a parte alguna. El ascensor Polanco, que muchos porteños creen único, tiene un primo hermano en Estocolmo y otro en Lisboa. La calle de Jan Neruda, en Praga, podría perfectamente descender del Cerro Alegre… Hay palacios en Milán que no desentonarían en un barrio viñamarino; casas en Londres, especialmente en los alrededores de Canning House, que tienen su réplica en la plazuela Eleuterio Ramírez, sólo que en Valparaíso no son de piedra, sino de madera e irremediablemente se las está llevando el viento y la desidia".

Con este paralelismo en mente y decidido a colaborar en la recuperación del alicaído patrimonio arquitectónico de la ciudad, en 1988, mucho antes de la postulación ante UNESCO, Rodríguez se plantea la gran empresa de conseguir que distintas ciudades del viejo continente apadrinen edificios porteños para ser restaurados. "La idea era hacer una exposición en distintos lugares de Europa, con fotografías de casas del puerto y obras sobre Valparaíso, y demostrar que esta ciudad es una especie de patch work de las arquitecturas del mundo. Por ejemplo, las casas de la Avenida Brasil son iguales a las casas de Hamburgo; las del cerro San Juan de Dios son como las villas italianas del norte; las casas del Cerro Alegre son como las inglesas, etc. Entonces, el objetivo era conseguir apoyo de los distintos municipios para restaurar determinadas casas", explica su hermano, ex director de Extensión y actual Director de la Escuela de Diseño de la Universidad de Valparaíso. A pesar de las gestiones, incluso ante la UNESCO, y de las cartas de distintas autoridades apoyando su iniciativa, el proyecto no fructifica y sólo se materializa en una muestra en Italia.

Hermano heredero

Promotor incondicional de la obra de su hermano mayor (nombrado por éste "heredero de la casa transparente"), incansable impulsor e interlocutor de sus empresas poéticas, Alejandro Rodríguez es el gestor de la publicación póstuma que compila los trabajos del Gitano Rodríguez en las distintas áreas. Allí, el artista escribe: "Nunca pensé cuando niño y mucho más niño él, al llevarlo de la mano a nuestro Colegio Mackay, en las frías mañanas del invierno viñamarino, que cuando grande él me llevaría de la mano, para hacerme reencontrar dignamente con mis amigos, mi público, mis maestros, en el 'puerto que vigiló mi infancia' y que me marcó de manera tal que, alejado de él, de la ciudad donde 'nací sencillamente', debí aprender a soñarla y dibujarla, y transformarla así en un pedazo imprescindible de mi vida".

Actualmente Alejandro comparte su tiempo entre la Universidad, su trabajo de diseño en comunicación corporativa y la difusión del patrimonio artístico de su hermano, que incluye una novela inédita para cuya edición gestiona apoyos y recursos. "Esta novela relata de una manera muy auténtica la vida de los adolescentes de la década del 60, con un enfoque casi sociológico. Es todo el proceso del despertar sexual, ideológico, cultural, situado en Valparaíso". Otro legado importante es la colección de más de 2000 cartas que escribe durante su exilio, paseándose por Europa, y que dan cuenta del mundo de los músicos de la Nueva Canción Chilena repartidos en el extranjero.

Legado sin destino

Esta colección de cartas se encuentra en manos de la viuda del artista, Silvia Rühl, quien se aboca a la tarea del encontrarles un destino, ya sea en una publicación o en un archivo accesible al público, para lo cual busca recursos que aún no se confirman: "Es una psicología del exilio, son copias de las cartas que él enviaba. Es un testimonio de 15 años de exilio, con altos y bajos, con muchos comentarios personales". Con la misión de sacar a la luz la obra de su difunto marido, que estaba guardada en un sótano en su casa al norte de Italia, Silvia se trasladó tras su muerte, en 1996, a Valparaíso, donde compró y arregló una antigua casa del cerro San Juan de Dios.

Tras cumplir con la reinscipción en la SCD de toda la obra cantada de su marido, su proyecto fundamental es editar un libro y un CD que compilen distintos materiales escritos y canciones del "gitano". "Hay cuentos inéditos, que cuentan anécdotas con personajes. Y también hay entrevistas que él hizo a Cortázar, a José Donoso, Alejo Carpentier, que podrían complementarse con los cuentos. Es material que está ahí y que es parte de la memoria. La idea sería también ampliar con un CD con algunas canciones que están grabadas en un dat y que aparecen en el libro". Estos temas fueron musicalizados por un grupo de músicos en Francia, sobre grabaciones que el artista había realizado décadas antes en Alemania.

Otra tarea que Silvia considera necesaria es la reedición de obras trascendentes en Europa que en Chile se conocen poco, como Cantores que reflexionan, publicado en España en los años 80. También tiene en carpeta el montaje de una exposición, que podría llevarse a cabo en el Goethe Institut de Viña del Mar, con parte de la serie de La casa transparente, en la cual se vendan reproducciones, fomentando así la difusión y el acceso a esta obra gráfica.

Más que una canción

Muchos temas desconocidos del Gitano Rodríguez, varios de ellos dedicados a Valparaíso y sus alrededores y algunos inéditos, se encuentran registrados en las cintas que guarda su viuda Silvia. "Son canciones tristes, de una profunda riqueza", describe Silvia. Entre los registros también se cuentan tracks tan desconocidos como sus interpretaciones de cuecas porteñas. Según Alejandro la famosa canción Valparaíso, "no es ni siquiera la mejor canción que el Gitano escribió al puerto". Como ejemplo de notables composiciones, cita El duende, "que habla sobre la atmósfera de la ciudad" y La caleta del Membrillo, favorita del hermano: "Muelle de un mar que quiere tragarse hasta el verano / tierra robada al propio mar que la reclama / trozo que bien pagaron tus hombres en invierno / playa de vientos y de piedras olvidadas…".

Fuente: Rosario Mena (nuestro.cl)

DISCOGRAFÍA: